Te quieren vender una agencia y solo necesitas hablar

Omar López

Una guía para "petarlo en LinkedIn" me pedía montar cinco sistemas a la vez. Y en mitad de todo, el propio autor confesaba lo único que funciona.

Los cinco sistemas que la guía de LinkedIn te manda montar

Acabo de leer una de esas guías de Twitter para “petarlo en LinkedIn”. Cinco sistemas funcionando a la vez.

Un perfil montado como una página de ventas, con su botoncito que te lleva a una reunión.

Siete posts a la semana, y no cualquiera, cada uno con su función.

Un truco para capturar correos en masa. Perseguir por mensaje a todo el que ve tu perfil, o sea, si diez personas te miran, a los diez a escribirles.

Y un embudo de precios que sube desde lo gratis hasta miles.

Lo leo y pienso: el consultor que sabe de lo suyo, que trabaja como un animal, no le da la vida para hacer todo esto.

Es imposible.

Lo gracioso es que el propio consultor que ve la guía dice “esto no es para mí”. Y tiene toda la razón. Parece que tienes que hacer un máster de ingeniería social para publicar en redes.

Las redes tenían que ser algo para darte a conocer, para que la gente te siga. Y te acaban diciendo que montes cinco sistemas, que lo revises todo, que publiques como un loco.

Estrategia de redes sociales para consultores: contar historias

Pero lo mejor viene ahora. En mitad de todo el tinglado, el tío suelta una frase buenísima: lo que más funciona es el texto largo.

Lo que la gente se para a leer. Y eso son las historias.

O sea, me dices que monte mil cosas a la vez y al mismo tiempo me dices que lo que funciona son las historias. Pues si esto es lo que funciona, ¿para qué me vuelvo loco con lo demás?

Llega un momento en que te dicen que hagas tantas cosas para crecer que es normal que no hagas nada.

Y sí, conozco gente que se puso con los sistemas del gurú de turno, el de “vas a ganar 10.000 dólares al mes”. Todos lo abandonan a la mitad. Porque es muchísimo tiempo y porque es un aburrimiento montar todo eso.

Piénsalo: si tienes tres o cuatro horas al día para vivir en las redes y hacértelo todo tú, es que estás vendiendo poco. El que de verdad le va bien no tiene esas horas.

Lo que funciona son las historias. Grabas una en tres o cuatro minutos.

4 o 5 a la semana. Y ya está.

No necesitas convertirte en una agencia para darte a conocer. Necesitas contar lo que te pasa cada día y dejar de complicarlo.