Portada azul oscuro con el logotipo de Publica Hablando, el título «Cómo optimizar tu perfil de LinkedIn para que te contraten», el subtítulo «Lo que ve la gente cuando le interesas. Que quede claro en tres segundos.», un icono de ficha de contacto y una onda de audio turquesa

Cómo optimizar tu perfil de LinkedIn para que te contraten

Omar López

Tu perfil de LinkedIn no es tu currículum. Es tu escaparate. Es lo que ve alguien cuando le has interesado por algo, un post, un comentario, una recomendación, y entra a mirar quién eres. En esos primeros segundos decide si sigue interesado o se va. Así que conviene tenerlo a punto.

Ahora, optimizar el perfil no es rellenar todos los campos hasta arriba ni convertirlo en un anuncio. Es más sencillo y más útil que eso. Vamos a verlo por partes.

Para qué sirve de verdad tu perfil

Antes de tocar nada, entiende qué trabajo hace tu perfil. No es atraer gente por sí solo. La gente no llega a tu perfil de la nada. Llega porque antes te vio en algún sitio, normalmente en algo que publicaste. El perfil no capta, confirma. Es la parada donde alguien decide si lo que intuyó de ti al leerte se sostiene.

Por eso un perfil impecable sin nada que lo lleve visitas no sirve de mucho, y por eso, si publicas y la gente entra, más te vale que lo que encuentre esté claro. Las dos cosas van juntas.

El titular: lo primero que se lee

Debajo de tu nombre hay una línea, el titular. Es lo que más se ve, porque aparece en las búsquedas, en los comentarios, al lado de cada cosa que haces. Y la mayoría lo desaprovecha poniendo su cargo interno.

Di qué haces y para quién, no tu cargo

"Director de operaciones en Empresa S.L." no le dice nada a alguien de fuera. No sabe si eso le sirve. En cambio, algo como "Ayudo a pymes industriales a reducir costes de producción" se entiende a la primera y le habla directamente a quien tiene ese problema. El titular no es para lucir tu puesto. Es para que el que te necesita se reconozca.

La foto y la portada

No hace falta un book de fotos profesional, pero sí una foto donde se te vea la cara, de cerca, con aspecto de persona de fiar. La foto lejana, oscura o de hace quince años resta confianza sin que te des cuenta.

La imagen de portada, esa banda de arriba, es un espacio que casi todos dejan en gris. Aprovéchala para reforzar en una frase qué haces o para quién. No es obligatorio, pero suma y te distingue del que lo dejó por defecto.

El "Acerca de": tu sitio para contar, no para listar

La sección de "Acerca de" o extracto es donde la mayoría suelta una lista de méritos en tercera persona que no lee nadie. Es un desperdicio, porque es el único sitio del perfil donde puedes contar de verdad.

Cuenta a quién ayudas y cómo

Usa ese espacio para explicar, con tus palabras, a qué tipo de cliente ayudas, con qué problemas, y qué gana trabajando contigo. Escrito como hablarías, no como un documento oficial. Alguien que llega ahí después de leerte quiere confirmar que eres de fiar y que entiendes su problema. Dáselo claro.

El error de convertir el perfil en una valla publicitaria

Hay una moda de montar el perfil como una página de ventas agresiva, con llamadas a la acción por todas partes y un tono de "contrátame ya". Para un profesional serio, eso resta. Huele a vendedor desesperado, justo lo contrario de lo que transmite alguien con oficio y clientes.

Tu perfil no tiene que gritar. Tiene que estar claro y transmitir solvencia. La venta la hace tu contenido y tu reputación, no un cartel luminoso en el perfil.

El perfil no basta: tienes que dar motivos para que lo visiten

Aquí está lo importante. Puedes tener el perfil perfecto y, si nadie te ve, no lo visitará nadie. El perfil es la mitad del trabajo. La otra mitad, la que lo pone en marcha, es aparecer. Publicar cosas que hagan que la gente quiera saber más de ti y entre a mirar.

Y ahí es donde casi todos se quedan cortos, no por el perfil, sino porque publicar les da pereza o no encuentran el momento. El perfil lo dejan bien una tarde y luego desaparecen. Un buen perfil con un dueño invisible no le sirve a nadie. La combinación que funciona es un perfil claro más una presencia constante que lleve gente hasta él.